Acerca de Mí
Nadie te enseñó a soltar. Solo a aguantar.
Tal vez creciste aprendiendo a ser fuerte para todos. A no pedir, a poner las necesidades de los demás primero y las tuyas al final o nunca. Y hoy, aunque por fuera parece que tienes todo bajo control, por dentro algo te dice que así no es como debería ser.
No estás roto ni rota. Estás aquí, y eso ya es el primer paso. Listo o lista para hacer el trabajo que nadie más puede hacer por ti y para tener a alguien con las herramientas y la experiencia para acompañarte a hacerlo de verdad.